20 de October del 2016

El Rastro

Siempre repleto de madrileños y turistas, es una de las citas imprescindibles si se visita la ciudad en domingo o festivo. Ubicado en el barrio de La Latina, en el entorno de la Ribera de Curtidores, con la plaza de Cascorro como centro neurálgico, el mercado engloba una gran manzana casi triangular delimitada por las calles de Toledo, Embajadores y Ronda de Toledo y se extiende por otras como San Cayetano, Fray Ceferino González, Carlos Arniches, Mira el Río o las plazas de General Vara del Rey y de Campillo del Mundo Nuevo.
 
Según por qué zona paseemos, encontraremos diferentes artículos, desde artesanía, ropa y complementos, hasta artículos de cocina, discos y revistas de segunda mano, mascotas y objetos de todo tipo de distinta antigüedad. Antigüedades y almoneda es lo que abunda en los locales de alrededor, que hoy en día se completan con los nuevos establecimientos de objetos y mobiliario vintage.
 
Se cree que el rastro que dejaban los cuerpos de los animales procedentes del matadero y las tenerías de la zona dio nombre a este mercado. Hoy acoge la oferta de más de 1.000 vendedores que domingos y festivos comienzan en torno a las nueve de la mañana una jornada que durará aproximadamente hasta las 3 de la tarde.
 
La visita típica suele terminar con el aperitivo en los bares y tascas de la zona, donde se toma un vino, cerveza o vermú de grifo con, por ejemplo, una tapa de paella o un bocadillo de calamares en calles como Ribera de Curtidores y aledaños.