23 de October del 2016

Palacio de la Moncloa

El Palacio de la Moncloa fue en principio una finca de uso agrario que, por su buena situación, se convirtió posteriormente en una casa-palacio.
 
Pertenecía, a principios del siglo XVII, a Ana de Mendoza, condesa de Cifuentes y, tras pasar por varios propietarios, fue adquirida por Juan Croy, conde de Sora, siendo conocida a partir de entonces como huerta de Sora.
 
En 1660 fue comprada por Gaspar de Haro y Guzmán, marqués del Carpio y de Eliche, dueño de la vecina huerta de La Moncloa, nombre que procedía de sus antiguos propietarios, los condes de Monclova, que dio lugar posteriormente a Moncloa, tal como se conoce hoy.
 
Gaspar de Haro mandó construir en lo alto un palacio, que más tarde sería conocido como Palacio de la Moncloa al quedar las dos propiedades -la huerta de La Moncloa y la huerta de Sora o de Eliche- unidas. Ambas huertas, junto con el resto de las posesiones que tenía el marqués de Eliche en las inmediaciones, fueron heredadas por su única hija, Catalina de Haro, casada con Francisco Álvarez de Toledo y Silva, X duque de Alba de Tormes.
 
Tras pasar por diversos propietarios, entre ellos Antonio Joaquín Guerra, marqués de Guerra -de ahí que por un tiempo fuera conocida como huerta de Guerra- fue adquirida en 1781 por María del Pilar Ana de Silva-Bazán y Sarmiento, duquesa viuda de Arcos quien, al morir en 1784, se la dejó a su hija María del Pilar Teresa Cayetana de Silva Álvarez de Toledo, XIII duquesa de Alba de Tormes y hoy recordada como musa de Goya.
 
La decoración de la residencia presidencial ha cambiado con el paso del tiempo, pero se mantienen ciertos elementos de la decoración neoclásica que tuvo en origen, sustancialmente rehecha en la posguerra.
 
Algunos objetos de gran importancia histórico-artística decoran las estancias, destacando pinturas de Anton Raphael Mengs, Fernando Brambila o Joan Miró, muebles de diversos estilos, tapices de la Real Fábrica y una curiosa lámpara-reloj, obra única debida al relojero François-Louis Godon,3 que estuvo al servicio de los reyes de España en el siglo XVIII.
 
El palacio se halla situado junto a la Ciudad Universitaria de Madrid y rodeado por una serie de edificios que incluye, en torno al espacio aislado del palacio original y sus jardines, empleados hoy como vivienda presidencial, otro círculo más amplio y también protegido, que acoge otros edificios vinculados a la Presidencia del Gobierno. Los principales son, por su tamaño, dos: el edificio del Ministerio de la Presidencia, que alberga también la sede de la Vicepresidencia del Gobierno y que es el único visible desde el exterior; y el edificio del Portavoz del Gobierno, que acoge los servicios de comunicación del Gobierno y su presidencia. Estos edificios constituyen, junto con la vivienda presidencial y un discreto pabellón del Consejo de Ministros, el conocido como "Complejo de la Moncloa". Así, dentro de éste, el palacio y sus jardines están vallados y aislados del resto, preservándose la intimidad del presidente y su familia. Sólo el pabellón de Consejos, construido para albergar las reuniones del Gobierno, y algunos despachos y salones funcionales destinados al uso del presidente del Gobierno y sus colaboradores más cercanos, se hallan incluidos en el recinto mismo del palacio.
 
El Complejo está formado por 13 edificios y tiene 20 hectáreas.5 La parte privada está situada en la planta superior del edificio principal, ya que la baja se destina a actos oficiales.6
 
Según se entra en el edificio a la derecha se encuentra un despacho donde el presidente recibe a sus visitantes. Al fondo a la derecha se encuentra un despacho de trabajo del presidente, precedido de una biblioteca con ventanal sobre el jardín trasero. Esto está en una de las alas del famoso Salón de Columnas, que antes era un patio y que fue cubierto en 1970 para la visita de Richard Nixon.6
 
A su vez, todos los edificios del complejo presidencial están comunicados entre sí a través de un búnker subterráneo que se construyó tras el Golpe de Estado del 23-F, como prevención de seguridad para el Gobierno y su presidente. Este búnker acoge también una sala de prensa y un estudio de radio, con el fin de garantizar la comunicación del Gobierno en cualquier eventualidad, por grave que esta sea. En cualquier caso, el búnker es utilizado habitualmente como nexo interior de los distintos edificios.
 
El complejo, que incluye una amplia extensión de jardines, aparte de los originales del palacete histórico, dispone también de un helipuerto reservado para el presidente del Gobierno.
 
La totalidad de edificios y jardines que comprende el "Complejo de la Moncloa" configura una de las más amplias extensiones de terreno reservados a una Jefatura de Gobierno en Europa. Su superficie se halla, salvo expresa autorización militar, vetada a cualquier sobrevuelo civil o comercial, y su custodia está encomendada al servicio de seguridad de la Presidencia del Gobierno, autónomo y directamente subordinado a la Secretaría General de la Presidencia del Gobierno.